Canadá Ecuador España Ni de aquí ni de allí Segunda Temporada

T2E8: Identidades rechazadas con @gabsaway

Gabriela, una emprendedora ecuatoriana-canadiense-española, que reside en Barcelona, nos habla de sus identidades.

Nos cuenta cómo ha batallado con ellas hasta poder llegar a una reconciliación.

Transcripción

Michelle: Antes has dicho que ser afrolatina ha tenido implicaciones en la forma en la que entiendes tus emociones. ¿Cuál es tu relación con las etiquetas de las identidades?

Gabriela: Sí, bueno, yo creo que todas las etiquetas con las que la gente me identifica se me han puesto a mí y luego yo he decidido vale, pues me quedo con esta o me quedo con esta. Si soy sincera, siempre ha sido así, lo que comenté antes, ¿no? yo no me despierto diciendo ¿cómo voy a tener un día afrolatino?

No, te despiertas como tú y ya está y luego cuando estás en el mundo exterior, pues de ahí la gente ya te etiqueta como ellos quieren. Como lo ven ellos.

Entonces yo creo que con casi todas mis identidades como ecuatoriana, como afrolatina, son bastante nuevas. Y no te voy a mentir porque yo pasé mucho tiempo rechazando el lado afro de mi experiencia, porque como vi tanto rechazo a mi color de piel, a mi apariencia, viviendo en Madrid. Desde una edad tan pequeña, pues aprendes a rechazar, eso ¿no? y de una forma u otra, pues era como si lo podía rechazar, porque claro, mi madre no tiene pinta de negra y mi padre pues como comenté es blanco europeo. Entonces en mi entorno no tenía con quién comparar, no tenía con quien compartir esas experiencias.

Por lo cual dije: “pues lo rechazo y ya está, a lo mejor será más fácil. Si yo lo rechazo a lo mejor, la gente no se dará cuenta”. Y lo hice durante mucho tiempo, porque de una forma u otra, en mi cabeza infantil, en mi mente infantil, yo pensaba que si yo rechazaba el lado negro de mi experiencia o de mi ser, que la gente no lo vería. No sé cómo funciona. No hay lógica, pero en una mente de una niña pequeña, pues ahí sí hay de una forma u otra, hay lógica. Entonces me pasé mucho tiempo rechazando eso y yo no quería ser diferente y yo siempre quería ser lo que todo lo que todo el mundo quiere, de poder ser parte del colectivo.

Entonces en Canadá, por ejemplo, mi madre siempre ha sido muy involucrada en su identidad latina y ecuatoriana, y ella estaba en una asociación ecuatoriana y yo, de una forma u otra, también lo rechazaba, porque como era la única ecuatoriana en el entorno de mis amigos, pues lo quería rechazar porque era lo mismo: Si yo no me veía a mí como diferente, entonces nadie me podía ver como diferente. Entonces, de una forma u otra, era muy duro porque era rechazar a la persona quien soy, pero para mí era una forma de protegerme a mí misma, ¿no?

Yo pensaba que eso me iba a ayudar. Que si yo rechazaba que yo era diferente, pues la gente no me iba a ver como diferente. Me va a tratar igual, pero me di cuenta, sobretodo, como comenté, en el último instituto a donde fui que era principalmente blanco, blanco y judío, que no era posible.

Yo intentaba ser igual que mis amigos, pero me acuerdo una vez que mi madre me dijo: tú eres inmigrante, tú no puedes hacer las mismas cosas que ellos hacen, tú no puedas actuar igual. Tú no puedes porque no tienes esa misma experiencia y rechazarlo no te va a ayudar. Me acuerdo que desde pequeña yo quería ser o abogada o política. Yo quería entrar en política siempre y mi madre me sentó una vez y me dijo: Mira, no es por ser una persona negativa y no quiero rechazar tus sueños, pero también tienes que pensar que eres inmigrante, que eres negra, que eres mujer, que las cosas van a ser diferentes para ti.

Y tuve bastantes, no bastantes, pero tuve un par de experiencias negativas donde mis padres me tuvieron que, me querían proteger de….porque aunque ellos no lo vivieran, lo vivieron y lo vivían por mí a través de…a través de su hija…y había experiencias donde mis padres veían que había esos problemas por mi raza o lo que sea, y ellos intentaban proteger y me hablaban de eso.

Y yo igualmente lo quería rechazar porque me sentía que no, porque ya me veía diferente a mis padres y me daba miedo de que si yo aceptara que era diferente a mis padres, que mis padres lo veía, lo iban a ver y que de verdad, pues esa diferencia iba a ser algo negativo, porque yo creo que creemos mucho en eso. La sociedad nos hace pensar que las diferencias son malas. ¿No? Que eso es algo negativo. 

Entonces yo no quería en ningún momento que mis padres…no, no tenía miedo al rechazo, pero es verdad que sí tenía miedo de que si hablábamos de esa diferencia que existía entre nosotros, de repente, de una forma u otra me iban a ver diferente, aunque sé ahora que eso no tenía sentido y que mis padres son mis padres y que nunca me han visto de otra forma.

Y mi padre nunca, nunca me ha tratado de otra forma. Pero es verdad que en mi mente, lo que comenté,en una mente infantil que no entiende esas cosas, que tiene miedo al rechazo porque ha tenido esas experiencias, pues lo siente, entonces no fue…Yo creo que hasta que llegué a ese instituto y dije: “vale, no importa que yo quiera ser canadiense y que yo quiera ser esto, la gente no me ve así y va a hacer los mismos chistes de siempre. Y no importa que yo me ría esos chistes que no me parecen graciosos, la verdad es que me duelen, pero si yo no quiero ser aguafiestas. Entonces lo ignoro y ya está”. 

Y poco a poco me doy cuenta que a la única persona que le estaba haciendo daño era a mí misma y me estaba haciendo a mí misma mucho daño y tenía mucho, y yo creo que aún estoy recuperando, recuperándome de esos traumas que tenía de la infancia, de no solamente de trauma exterior, del trauma anterior que yo misma me había  expuesto a este trauma por rechazarme a mí misma.

Y una vez que de una forma irónica, no sé, la asociación ecuatoriana me eligió a mí para representarles a ellos como Miss Ecuador y me dio tanta gracia porque pensé Guau, mira yo aquí rechazando a mi identidad y mi cultura. Y esta gente que solamente quiere que les represente…me hizo sentir muy mal porque es gente que solamente ha querido estar en mi vida y es una asociación que hace tantas cosas buenas para la comunidad. Y yo pensando: “bueno, pues si yo actúo como una blanca y mis amigos son blancos, pues lo puedo ignorar. Y cuando mi madre me dijo: pues te han elegido a ti como Miss Ecuador. Y yo: guau, no puedo seguir así, no puedo seguir rechazando lo que soy. Eso es algo que me he enriquecido mi vida, ¿sabes? 

Y debería ser agradecida, pero es eso, que creo que la sociedad te hace sentir que si vienes sobretodo de un país pobre, ¿sabes? Porque mucho de esto tiene que ver, es económico, es el país que tiene poder y el país que no tiene poder. Y Ecuador, económicamente y globalmente, pues no tiene poder. Entonces se ve como algo negativo y ahora lo veo como algo muy positivo, la verdad, y ahora soy muy orgullosa de ser ecuatoriana y me da mucha pena que pasé tanto tiempo rechazandolo pensando que era una forma de sobrevivir, pero no era sobrevivir, era creando un trauma para mí y para mi identidad, y lo mismo para mi identidad negra.

Lo ignoré tanto tiempo porque mi mamá era blanca, mi papá es blanco y yo: no, no, no yo no soy negra. Y me pasé años y años negándolo. O sea, no tiene sentido, no hay lógica, pero para mí era: Si yo no lo digo, nadie lo ve, sabes? Y eso también fue muy doloroso para mí, porque era ojalá no fuese tan negra, ojalá fuese más como mis padres, ojalá fuese ¿sabes? y eso fue muy, muy duro y me aislé mucho en esa experiencia porque me da pena que en ningún momento lo compartí con mis padres, porque ahora pienso que ellos me hubiesen ayudado mucho y apoyado mucho y en vez me pasé toda la infancia guardando todos esos sentimientos, viviendo sola.

Me acuerdo cuando fui a un evento en Berlín en este momento, pues ya estaba encontrando mi identidad y siendo más orgullosa de todas mis identidades.Y era un evento en Berlín sobre sobre la cultura negra y sobre el afrofeminismo. Y entré en esta aula en la universidad y la mayoría de las mujeres eran negras o mujeres de color. Y me acuerdo que estando ahí, tenía no sé, creo que 24 años, ahora tengo 30. Fue la primera vez que me sentí como en casa, o sea en mi propia piel, y me acuerdo que hablé con la mujer, una profesora de ah,í de estudios afroalemanes, y hablé con ella y me acuerdo que lloré y me abrazó y me dijo: Tú estás en casa ahora, no estás sola.

Y sí me acuerdo que lloré porque me dio tanta pena que haya pasado tanto…igual que con lo de ecuatoriana. Había pasado tanto tiempo rechazando la persona quién soy, por qué tenía tanto miedo de juntarme con algo que todo el mundo o la sociedad me había dicho que era negativo. Cuando ahora veo que es algo precioso y positivo, pero era deshacerme de esas, de esas cosas tan negativas que la sociedad me había dicho que era malo. Incluso los latinos lo hacemos mucho. Porque tenemos mucha mentalidad colonial, de eso, de avanzar la raza y de no vayas al sol. Todas esas tonterías que ahora sí veo que son tonterías.

Y desde entonces he dicho que no puedo seguir rechazando a la persona quien soy. Es parte de mi experiencia y estoy muy agradecida y creo que hasta hoy todavía estoy intentando reflexionar y cuidar esa parte, ese trauma y cuidar de esa niña que tenía tanto miedo de ser la persona que era y yo creo que cuando puedo reflexionar sobre esto me ayuda a curar. Me siento como si estuviese cuidando de esta niña que necesitaba poder hablar de esto sin sentirse tan sola y aislada.

Michelle: Muchísimas gracias por compartir todo esto. Ahora que estás en Barcelona y después de haber hecho todo este recorrido emocional y reflexivo acerca de tus identidades…¿cómo vives en este momento tus identidades?

Gabriela: Este momento es un poco extraño para mí, un momento un poco de transición profesional y personal. Entonces, es un poco raro porque en muchas formas me siento muy cómoda con la persona que soy. Me siento muy cómoda con las identidades que tengo. Y me siento muy orgullosa de muchas cosas, pero a la vez bueno, yo mencioné la primera vez que yo también sufro de depresión y ansiedad. Entonces pues es un poco interesante, de decir bueno, me siento muy bien de estas cosas y muy mal de estas otras cosas. Entonces, yo creo que aunque tenga estos otros problemas…no, no, tampoco quiero hacer problemas, pero situaciones. Es verdad, que estoy muy feliz de la persona que mi familia, mi entorno y mis amigos me han ayudado a hacer.

Como he mencionado ahora, soy una persona orgullosa de ser ecuatoriana, orgullosa de mi cultura, también española y canadiense. Todas estas experiencias tan preciosas que he podido tener y de esa forma, pues me siento muy orgullosa y feliz. Y el otro? Pues es algo que todavía creo que estoy en transición o estoy todavía ¿no? No quiero decir incompleta, porque yo creo que soy una persona completa, pero creo que mi formación como humana, como persona, aún no ha terminado. Creo que estoy progresando, estoy en ello. Es lo que siempre digo, es cualquier cosa, estoy en ello y estoy haciendo. Creo que lo mejor que puedo.

Michelle: Perfecto, me comentaste que estás preparando el siguiente evento. ¿Nos puedes adelantar algo?

Gabriela: Sí, bueno, éste es muy parecido al de la diáspora de alguna forma, es una forma para mí de cerrar ya ese tema.Y voy a colaborar con una organización sin ánimo de lucro aquí en Barcelona que se llama (?). Y es una organización que ayuda a la gente, sobre todo a los jóvenes, en situaciones irregulares. Ósea gente sin papeles o gente que es refugiados y gente que tiene, pues estas situaciones legales que llamamos irregulares, le ayudan dándoles una formación de restauración y también tienen un restaurante y hacen talleres de cocina. Puede ser cocina siria, puede ser cocina argentina. Depende de dónde viene la persona que lleva el taller. Pero este va a ser de comida española, porque quiero traer a la gente para mí.

Aunque ya he comentado que ser ecuatoriano es increíble, pero he crecido en España y de una forma u otra quiero también celebrar mi experiencia española. Entonces pues vamos a hacer esto. Va a ser un poco diferente a las otras. Las otras no servían la comida. En este caso vamos a cocinar juntos y creo que cocinar juntos es una experiencia preciosa de compartir. Y yo siempre pienso ojalá hubiese cocinado más con mis padres y con mi familia, pero en este caso vamos a cocinar juntos, a comer juntos ¿no? Y de una forma u otra traer estas culturas todas juntas para compartir nuestras experiencias y compartir una experiencia nueva como intentando crear mi propia comunidad o mi propio cul, mi propia familia fuera de mi familia biológica.

Michelle: ¿A quién está orientado o para quién está pensado GabsAway?

La verdad es que sí soy completamente honesta. Yo creo que GabsAway está más orientado a colectivos marginalizados… GabsAway es para todo el mundo.

Yo siempre digo que abro las puertas a todo el mundo, pero es verdad que estoy intentando crear un espacio en particular, donde la gente que viene de orígenes más marginalizados se puedan sentir…Se sientan bien de tener esas conversaciones que no son los pesados por hablar de género o de raza o de la parte económica que… Sabes de esas conversaciones que son un poco duras de tener en una fiesta o a lo mejor son difíciles de tener…la mayoría de la gente que viene, no me sorprende mucho, son mujeres porque en general somos mejores hablando y expresandonos.

Pero es verdad que yo lo oriento a cualquier persona, pero hago un esfuerzo extra para que la gente que viene de colectivos más marginalizados se sientan confortables y se sientan seguros en venir a mis eventos. Entonces, si pongo mucho esfuerzo en que esos colectivos se sientan vistos y se sientan representados en estos eventos, porque muchos eventos aquí no nos representan. Y no solamente te estoy hablando de la gente afro. Si no que estoy hablando de todo el mundo, puede ser género, puede ser de la comunidad, la comunidad LGBTQ aquí que tampoco se ve muy bien representada en eventos así. Entonces todos esos colectivos para mí son puertas abiertas 100 por cien.

Michelle: Tu Instagram es el medio principal para entrar en la conversación…

Gabriela: No sé, no sé todavía cómo me siento con social media. La verdad no soy muy buena…para mí personalmente tengo una relación un poco complicada, pero es verdad que intento utilizar el social media que tengo con GabsAway de una forma positiva y de una forma honesta y auténtica, que creo que hay mucho postureo por ahí…pues intento fomentar estas conversaciones fuera de los eventos porque hay mucha gente que se comunica conmigo, no vive en Barcelona, entonces intento que también estas conversaciones se puedan tener online, pues si la gente quiere seguir, pues genial siempre me encanta escuchar otras perspectivas y ver que ver otras historias o escuchar otras historias. Si la gente quiere seguirme, pues estoy en @GabsAway y el webseries igual gabsaway.com

Michelle: ¿Escribes también?

Gabriela: Sí, cuando tengo muchos ánimos me encanta, sí me encanta escribir.

Michelle: Pues eso sería todo. Muchísimas gracias por aceptar la invitación.

Gabriela: Muchísimas gracias por la oportunidad. Es muy terapéutico hablarles de esto, me encanta.

De verdad, agradezco muchísimo la oportunidad. Me encanta lo que estás haciendo.

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